Raulmanla:
El mito del poder. Parte Xii: La política genera el terror social.

Cuando la justicia chavista prohibió al diario El Nacional de Caracas publicar imágenes informativas que contengan escenas reales de sangre y cadáveres, consecuencia de las inconsistencias mentales e irresponsabilidades anímicas del régimen, utilizó como argumento angelical la afectación del bienestar sicológico de los niños...



Podría ser que los niños en Caracas sean ávidos lectores de la prensa libre... Lo creíble es que la medida fascista es parte de la política de amarrar la prensa y cegar a los ciudadanos ante la realidad de que Caracas ha adquirido un ambiente de morgue. Es la capital más...¡escuchen bien!, la capital más peligrosa...¡pongan atención!...la capital con la mayor mortandad delictiva del planeta.

La tasa de mortandad se ha disparado tres veces. 130 cadáveres anuales por cada cien mil habitantes, veinte mil al año, la gran mayoría jóvenes y este cáncer se extiende y consume a los países con régimenes populistas agresivos. Ecuador ya alcanza 17, igual que México D.F., con lo cual se sobrepasa a Perú (5.5) y se pone en la media de los latinoamericanos. No quedan ya huellas del franciscano Quito. El país empieza a desaparecer colgado en la ligereza cómplice del gobierno correista y la impasibilidad ciudadana aparente.

El régimen del terror se va plasmando. Las primeras víctimas son los más débiles que lo padecen con la muerte y el mismo régimen que se denuncia a sí mismo. Se ven amenazados por sus actos ilegítimos, tal como si alguien vengador les quisiera eliminar, por lo cual sienten inseguridad y deben limosnear oficialmente; pero eso de chantajear conciencias no basta, deben refozar sus comitivas con soldados pretorianos disfrazados de matarifes de mafia que los acompañan en carros blindados de combate que han reemplazado las lujosas limusinas negras de las oligarquías políticas que lucían cuando asistían a los actos protocolarios.

El sistema de poder monopólico, en su modalidad de socialismo pirateado para los oportunistas políticos de esta estafa universal, ha generado tanta pobreza que han aparecido clases entre la clase pobre que luchan entre sí para sobrevivir. Como una enfermedad que genera nuevas cepas virales, en donde gana la más fuerte, la más asesina y así se fortalece la endemia de la pobreza y la degeneración de la especie.

Ante tanta vorágine de ilegítimo marketing y propaganda política de mentiras, odios, crudeza y sueños desafortunados, los niños y todos están ya más que afectados, desesperados ante la aventura criminal del fascismo tropical incapaz y alejándose de crear un orden natural y solidario social, incapaz de presente y de futuro, atado al pasado, al olor de la muerte.

Toda la ignorancia-social política al poder -como todos los minúsculos regímenes políticos y mucho más aún los totalitaristas- su incapacidad les sobra para imponer un desorden social letal que crea mayor pobreza en los pobres, mayor odio sangriento en los pobres y en los ricos hacia los pobres, más cadáveres de pobres, lo cual se destapa en un crecimiento galopante del sálvese quien pueda, reflejado en los índices de criminalidad que saltan a gusto morboso.

Los que practican la política o se creen políticos no sólo no sirven para nada sino para lo peor, eso les enorgullese, les hace ciegos y sordos de piedra y el balance de sus resultados es un agudo déficit social en democracia y en solidaridad, a un altísimo costo de los recursos ciudadanos que son desperdiciados en la codicia del poder que se apropia de lo común, del pan ajeno, de lo público, oprimiendo a la ciudadanía y empeorando la pobreza, tratando de ocultar las atrocidades efecto de otras atrocidades, que sin prensa libre, sin primeros auxilios, es imposible conocerlas y denunciarlas.

A los políticos no se los necesita; al contrario, son un mal innecesario, cada vez son más incapaces de encontrar soluciones de las necesidades ciudadanas. Su destino está marcado con la vergüenza y la capacidad ciudadana participativa debe reemplazarlos, cuanto antes, mejor.

Nos han construido una realidad con sus sombras y apenas estamos posibilitados de restaurarnos si logramos iluminarnos con nuestra propia luz para conocer lo mal hecho y reconocer las culpas como cualquier enfermedad que se desea curar.

Lo que no funciona adaptándose en el medio o, en el caso humano mental, lo que no opera para el buen aprovechamiento del entorno está destinado a desaparecer y así sucederá con los políticos, falsarios públicos, tan pronto cuando la dormida ciudadanía sea despertada por la hora de las responsabilidades, por la necesidad esencial de implementarse cívicamente en la organización social, y la emergencia inquebrantable de defender los derechos a autogobernarse y a no dejarse engañar como especie inteligente.

A nuestros padres y padres de los padres, así como a los hijos de los hijos nos enseñaron muchas cosas que bien o mal nos han servido para sobrevivir en el intrincado camino de la vida, que es tan difícil transitarlo no porque sea imposible o difícil, no lo es, sino que nos han lanzado en un mundo artificial y nebuloso de confusas y falsas realidades en donde los especuladores y depredadores pescan a río revuelto.

Caemos inocentemente en sus trampas por la simpleza de la comodidad mental pasajera o por la forzada indignidad de la desesperación. De otra manera, qué es lo que queremos. Acaso destruirnos y empeñarnos en vanagloriarnos de ser seres imprudentes que atacamos con premeditación y empeño nuestro propia integridad para satisfacer a nuestros enemigos. Los que escribimos no queremos ser moralistas, sino descubrir el sentido común como seres pensantes, imaginativos, intuitivos.

No hay poder político más inquebrantable que el que se asienta sobre la ignorancia ciudadana y la burla de la inteligencia. Hemos caido en un pozo, cada vez más profundo, del que apenas intentamos salir. El sistema político de poder monopólico no es operativo y nos está llevando, lentamente, apenas perceptible pero constante, a la involución, al camino de la extinción de la especie. Y eso no les importa, por eso se jactan de ser políticos.

Hay tanta mentira que todo es engaño, y debería ser preocupante porque algunas falsedades son insufribles y perversas. Se ha hecho de lo bueno, malo; y, de lo malo, bueno. Así tenemos que la política no es lo que se cree que es, se han sublimado sus mecanismos: la partidocracia, el voto popular, el poder, el gobierno, el Estado político, que no son más que realidades artificiales contrarias a la democracia y a la solidaridad; por lo tanto, enemigos reales y efectivos del pueblo, que viven de la lucha fratricida del conjunto cualitativo de seres humanos contra la masa entregada cuantitativamente a la manipulación del poder.

Es claro que, por razones de integridad física y mental, cada persona es un individuo político que actúa en función de sus intereses vitales y gracias a lo cual sobrevivimos en nuestro entorno recibiendo, quitando; pero, para asegurar la mejor sobreviviencia debemos interactuar con los demás; esto es, también debemos dar y participar, tomar una actitud democrática, pluralista, en todo asunto público; debemos aprender a aportar, a escuchar, a respetar, a conversar, a aceptar, discutir y resolver en conjunto como en cualquier vieja amistad donde nada se impone y todo se hace.


Raulmanla. www.mov-sol.com. Por la defensa de la libertad, esencia del ser humano, y de la democracia pluralista cualitativa para fundar la República de todos, sin Estado político opresor, sin gobiernos troyanos, de directa participación parlamentaria pluralista de los sectores constructivos civiles, fuente de sabiduría-social, de libre expresión y de consenso social, única forma de limpiarnos de la sinrazón de la pobreza y los desacatos delictivos del fatuo Poder partidocrático y burocrático oportunista, cómplice y encubridor que atenta e impide la generación de la unión y riqueza del pueblo.

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