29/07: Trampas de Trampas (91)

Entre qué quiere y no entiende, entre qué quiere y no puede, entre qué le ordenan desde La Habana o Caracas y debe obedecer, así se va desgastando Correa, pasando del reino de los errores al reino del absurdo, como hace poco lo denunció el conspicuo ex canciller José Ayala Lasso para que no se extravíe la credibilidad internacional del Ecuador por causa de las veleidades del correismo.
Nuevamente la dignidad nacional ha sido salvada por la valentía de la renuncia de nuestro representante para obviar el desacato continental del gobierno contra la OEA y gracias al valor de la integridad personal del embajador Francisco Proaño Arandi, brillante intelectual de la izquierda humanista dispuesta al pluralismo, una de las últimas luces que disponía el régimen, que la quizo desgastar como instrumento del servilismo regional ante la díscola manipulación política guerrerista del castrismo chavista.
Qué vergüenza aguantar a este muchachón que tenemos de presidente que juega a la piratería y denigra cada día al Ecuador, que parecería que no es su verdadera patria. No es más que un chupamedias del botas guerrista de Chávez, el tío rico protector de la conspiración desesperada de la dictadura castrista.
Su obediencia reptil, que huele más a chantaje personal que a convicción, está acarreando la destrucción del Estado institucional, el único patrimonio que le quedaba al pueblo ecuatoriano como rendija de salvación perentoria de los desastres que ocasiona el sistema político de poder monopólico, ahora atrapado en el extremismo de las manos más mediocres y peligrosas de la historia nacional que nos está conduciendo a la paralización de la patria.
Ahora no queda ni eso que era aquello que las oligarquías políticas lo respetaban por honor nacional, moral humana y sentido común para dar continuidad o al menos limitar los perjuicios del circo político. El Estado de las oligarquías políticas está siendo reemplazado por una “sapotrapia” de una nueva oligarquía unipartidista y unipersonal creada por una nueva invasión foránea de fanáticos conquistadores para el asalto al Estado político.
Una vuelta a la anarquía del dios político: el poder totalitario encarnado en el hijo del oportunismo de la ignoracia-social y de la impunidad histórica castrista presta al desacato institucional y a la enajenación de los pueblos. Uno de esos misterios de la irresponsable comodidad ciudadana que consagramos ritualmente con la trampa del voto popular para “elegir”, con la peor puntería, a la autoselección de la gentuza sin escrúpulos a la que la engalanamos con la razón del absurdo de la otorgación del poder absoluto a falta de competencias.
Es el Estado perdido por las taras de los resentimientos sociales y la oportunidad de venganza enmarañada apoyada en los compromisos de la conspiración contra todo lo constructivo, ahora en alianza traicionera con lo peor de la faz continental, la dictadura castrista que, como patada de ahogado ideológico, trata de refundar su dictadura en las orillas de lo que fue la Grancolombia, tergiversando los heroicos empeños del libertador Simón Bolívar.
Las responsabilidades y obligaciones de todo gobierno son específicas. La confianza gratuita que el pueblo les otorga con la contradictoria humillación del voto popular no es ningún derecho político sino exclusivamente una concesión de obligación social para no hacer más que: 1. Acabar con la pobreza y 2. Garantizar las libertades y derechos fundamentales para que sigamos siendo seres humanos creativos y nos respetemos todos como seres humanos. Y pare de contar, de ahí se deriva todo. Su incumplimiento, la demagogia y todo lo demás es delito de poder que exige el rechazo más inmediato.
El correismo se ha pasado de la raya, ni intenta lo primero y su incapacidad lo lleva a lo peor: los pobres son ahora pordioseros del Estado, almas inútiles como los niños ricos mal educados; la clase media pasa a la pobreza, menos empleo, menos oportunidades; los ricos han puesto a buen recaudo sus inversiones y ya no hay ricos en el país. Apenas se trabaja con los fondos debitados a los pobres jubilados, al parecer, las víctimas inocentes de todos los socialismos.
Tampoco intenta lo segundo; al contrario y para empeorarlo, su propósito es acabar con los derechos fundamentales para que no sigamos siendo seres humanos sino gente inferior como se ha hecho costumbre retrógrada en el país. Eso es un claro atentado contra la integridad y dignidad de los seres humanos y de los ecuatorianos para respetarnos y considerarnos seres humanos.
Es de alienígenas querer imponer la ley mordaza para conseguir periodistas disidentes, que si osan pensar diferente al régimen, si lo critican, si se atreven a denunciar sus continuas faltas, serán sentenciados como presos de conciencia, para encarcelarnos con las cucarachas, alacranes y sus propios escrementos como declaran los cubanos recientemente desterrados por Castro a la España de Zapatero, para tratar de utilizarlos y conseguir recalificación para lograr fondos de cooperación europeos ante la situación desesperante de la isla.
Las premuras y apuros de Correa de imponernos su constitución y sus leyes ilegítimas, sus mayorías de ignorancia-social, sus aplausos comprados, sus fraudes electorales, no sirve para nada porque se encuentra corriendo por el camino equivocado.
Muchos de sus adláteres se dan cuenta de ello y cada vez están menos dispuestos a seguir de incautos peregrinos hacia el abismo totalitario, hacia el suicidio de los habitantes, del pueblo; por eso también la sana sensibilidad ancestral de los indígenas lo rechaza, ya no quieren perder más siglos de su historia en realidades de ficción o experimentos fracasados del idealismo europeo manipulado por la miopía monopolista del sistema político.
El asesoramiento y apoyo subversivo para montar la franquicia castrista es una especie de rezo ideológico de adoración al becerro del poder; una sapotrapía en lugar del Estado, que se alimenta de lemas fascistas montados con el despilfarro de la propaganda del marketing político mercantilista más agresivo y denigrante.
Es la forma como el régimen se esfuerza titánicamente para dar apariencia de veracidad a lo falso practicando el filibusterismo político que le mete en escena televisiva todos los sábados para convencernos infantilmente de que lo malo es bueno, si esto es del gobierno correista de la ocupación castrista; y, lo bueno es malo si es de los demás, de los ocupados que siguen mirando como les serruchan el piso patrio los agentes cubanos “emigrados”.
Raulmanla. www.mov-sol.com.
Por la defensa de la libertad, esencia del ser humano, y de la democracia pluralista cualitativa para fundar la República de todos, sin Estado político opresor, sin gobiernos troyanos, de directa participación parlamentaria pluralista de los sectores constructivos civiles, fuente de sabiduría-social, de libre expresión y de consenso social, única forma de limpiarnos de la sinrazón de la pobreza y los desacatos delictivos del fatuo Poder partidocrático y burocrático oportunista, cómplice y encubridor que atenta e impide la generación de la unión y riqueza del pueblo.
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