01/06: Trampa de Trampas (88)

Las urnas, trampa del sistema político partidocrático de poder y sarcófago de la democracia.
El Mandatario enfatizó que "la autoridad del agua debe estar en el Gobierno", por haber sido electo en las urnas. "En democracia la autoridad nace de elecciones y los que ganamos elecciones somos nosotros"…
El que habla así, lo hace y lo reitera como cualquier oligarca del sistema político partidocrático que se inventó la ficción de la trampa de las urnas generales para enterrar a la democracia y crear una fachada de legitimitad a todos sus actos dictatoriales.
La partidocracia surge como hongos venenosos por cualquier lado sin ofrecer ninguna garantía de idoneidad ni de honestidad, bajo el amparo de leyes ilegítimas dictadas por la misma partidocracia para su impunidad y beneficio monopólico, lo cual es la característica de la impostura del sistema político. Sus líderes son producto de manipulaciones internas, autoelección, imposiciónes, designaciones a dedo. Campo sagrado de los mejores grupos organizados para el asalto del Estado político, trincas, conspiraciones de poder y hasta mafias delictivas. ¿Dónde está la democracia? ¿Dónde está la legitimidad?
Entre los partidos se autoselecciona sus candidaturas o cacicaturas sobre los cuales el ciudadano tiene “el derecho obligatorio” de elegirlos. EL ciudadano en uso de “sus derechos” tiene la obligación de escoger entre lo escogido, entre lo que hay, le guste o no...sin saber lo que exactamente van a construir o destruir como en los tiempos bárbaros. ¿Dónde está la democracia? ¿Dónde está la legitimidad?
Los autocandidatos nunca presentan un programa de gobierno claro, conciso y coherente, menos aún las debidas garantías de cumplimiento porque lo que ofrecen nunca lo cumplen y sus planes responden a intereses ajenos al interés público. Ni contrato social, ni validez contractual. ¿Dónde está la democracia? ¿Dónde está la legitimidad?
A falta de contrato social escrito y notarizado, el elegido de los autoseleccionados asume que no tiene obligaciones que cumplir y sin embargo tiene todas las atribuciones para decidir lo que le dé la regalada gana o lo que le exige sus compromisos particulares ya que eso es tener poder. Así, en política hay responsabilidad por lo que se hace de casualidad y resulta, pero no por lo que se deja de hacer ni por lo mal hecho y perjudicial. ¿Dónde está la democracia? ¿Dónde está la legitimidad? ¿Dónde está la responsabilidad?
Es un sistema para la desorganización social y, si antes había algún respeto o consideración tradicional a la integridad y dignidad del país, eso también pasó a la historia. La opresión de las oligarquías ha degenerado en la esclavitud ideológica de la ciudadanía; la corrupción ha degenerado del afán de lucro al despilfarro propagandístico del régimen y a la limosnería del pueblo. La manipulación grosera y la generación de pobreza es una política oficial. ¿Dónde está la democracia? ¿Dónde está la legitimidad?¿Dónde está la responsabilidad?
Y en el medio de toda esta tramoyo de engaños donde no hay ni pizca de democracia, ni legitimidad, ni responsabilidad, se convoca a los ciudadanos a las urnas cuantitativas, a la guillotina que nos cerciona la integridad y la dignidad humana y nos reduce a simple bultos numéricos, que no piensan, que no pueden pensar.
Ni siquiera podrían pensar porque se les somete al voto sobre los imposible de pensar, el plebiscito sobre una enciclopedia de temas abstactos que se llama constitución. Eso no es democracia, es ilegítimo. Las consultas o plebiscitos sirven sólo para temas únicos, objetivos, perceptibles por todos. Es la perversidad del sistema político en su versión más extrema que, con entusiasmo y con aplausos, sólo la puede aplicar el yugo de los psicópatas sobre los prosélitos y débiles mentales.
Así se produce el milagro de las falsas mayorías que sostienen al régimen, como el resultado de la extracción de todos los valores humanos echados a la basura; entonces son los restos, la condición animal biológica y material lo que determina el triunfo electoral. La condición material cuantitativa la que gobierna la condición humana cualitativa. La materia sobre el hombre. No es más que la máxima expresión de la reducción de la condición humana a la mínima dignidad.
Y eso nos gobierna...esa piratería se la llama democracia... es la más falsa democracia; y, además, el exponente magistral declara que la autoridad nace de éstas elecciones cuantitativas que niegan y eliminan la esencia del ser humano. Sólo un energúmeno que no se puede callar lo puede defender.
Somos víctimas de la perfecta apología de la ignorancia-social elevada a la dignidad de Estado político y gobierno político, por lo cual no es extraño que de tumbo en tumbo estemos amenazados de volver a caer en el extremo del irracional sistema político, en la dictadura totalitarista fascista de derecha o izquierda, donde la ciudadanía no está compuesta de seres humanos sino de simples números que votan y contribuyen como esclavos del sistema a los que hay que administrarlos para el consumo político oportunista depredador, electoralista y propagandístico.
Nos olvidamos que el ser humano es un ente cualitativo, no es una materia inherte o vegetativa de contabilidad, no somos simples cabezas de ganado pro-selitista. No, señor Correa, somos seres humanos que queremos vivir y existir como tales y usted nos está imposibilitando porque está obligado a cumplir sus compromisos con el pataleo fúnebre del totalitarismo castrista que desea emigrar a este país luego de haber arrasado la sociedad civil, el pueblo cubano constructivo.
El ser humano es un ente cualitativo que para la solución de sus problemas requiere necesariamente de procedimientos de decisión cualitativos, resultado de su condición de libertad creativa; participación ciudadana plural, idónea, pertinente; comunicación abierta y consenso. Todo, menos soldar la boca ciudadana como le quieren obligar que lo haga.
La política es la forma correcta para las decisiones de carácter particular, individual; pero para lo público sólo es viable la participación pluralista, idónea, pertinente, de las diferentes políticas susceptibles de alcanzar consensos. Eso se llama democracia auténtica. Lo contrario es piratería, dictadura, involución, opresión, corrupción, hambre, correismo si quiere.
La democracia directa, libre, participativa, pluralista, ciudadana es la única fuente jurídica que otorga derechos públicos. Si no hay democracia, no hay legitimidad universal y todo lo actuado es nulo y, por eso los gobiernos políticos sin autoridad democrática han encontrado las trampas para imponer falsas leyes y crear la apariencia de legitimidad que a su vez se convierten en trampas propias. El Poder todo lo pone...y todo lo quita.
Raulmanla. www.mov-sol.com.
Por la defensa de la libertad, esencia del ser humano, y de la democracia pluralista cualitativa para fundar la República de todos, sin Estado político opresor, sin gobiernos troyanos, de directa participación parlamentaria pluralista de los sectores constructivos civiles, fuente de sabiduría-social, de libre expresión y de consenso social, única forma de limpiarnos de la sinrazón de la pobreza y los desacatos delictivos del fatuo Poder partidocrático y burocrático oportunista, cómplice y encubridor que atenta e impide la generación de la unión y riqueza del pueblo.
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