Raulmanla:
La trampas del racionalismo hegeliano. Parte III. La toxicidad del “racionalismo” especulador y depredador de los sistemas monopólicos de las oligarquías e ideologías políticas partidocráticas y su corte burocrática.



Las ideologías liberales y socialistas se transforman en las antípodas del sistema del Poder cuando se concentran en la monopolización y la manipulación política de los factores de la producción, el uno en la acumulación del capital financiero y el otro en la demagogia electoralista laboral, entonces se tornan ambos por igual -los extremos se parecen- en agentes tóxicos de estafa o demagogia que distorsionan el impulso y equilibrio social y desvirtúan la función de todos los factores productivos de sobrevivencia económica de la sociedad civil.

El monopolismo clásico hegeliano, que tira el encadenamiento social desde la derecha o de la izquierda, es incapaz de actuar conforme la realidad natural humana y su racionalismo materialista es contradictorio a la realidad social de los factores reales libres productivos en forma directamente proporcional a su poder económico o radicalismo estatista y se tornan en los factores especuladores y depredadores.

El monopolismo político afecta el mercado libre de los factores económicos y sociales productivos: competitividad, recursos naturales, tecnología, ciencia, creación cultural, emprendimiento, deseos, necesidades, trabajo, salarios, medios de pago, fiscalidad solidaria, consumo, etc. que posibilitan y facilitan el sano desarrollo social.

En el fondo, lo que afecta la estabilidad y evolución de sociedad civil y, en términos generales, de la humanidad, tiene un sólo nombre: el Poder monopolista, producto de la lógica del “racionalismo” hegeliano -la razón pura abusiva sin virtudes, a diferencia de Aristóteles- que piensa y actúa con el fin de edificar castillos en el aire, los llamados sistemas políticos, cuya sombra manipuladora adquiere realidad en la oscuridad de la espeluznante complacencia de las masas nutridas con la demagogia reinvindicacionista o la ausencia de mecanismos de control de las ambiciones desmedidas de los monopolios financieros.

Tal como un fuego pirotécnico cómplice de la noche, la demagogia estafadora se eleva al cielo, hace gala de luces, colores, explosiones, figuraciones y estampidos, al que todos miran sobrecogidos, atónitos con ojos de esperanza, para luego esfumarse de un golpazo y precipitarse al vacío sombrío de la nada.

El neoliberalismo, producto de la acumulación especuladora del capital destruye la estabilidad del mercado libre y provoca crisis. Su antípoda, el socialismo político manipulador electoralista laboral, especulador de los resentimientos y debilidades de la ignorancia-social distorsiona el potencial del mercando libre y sólo genera depredación y paralización económica, más aún si recurre a la ficción de un capitalismo de Estado parcial o total, algo históricamente ineficiente y colapsado.

Si con la llamada independencia, hace 200 años, nos liberamos del monarquismo absoluto monopólico para seguir con el mismo despotismo a lo criollo; ahora, para conseguir que la economía natural se constituya en un proceso estable y socio-económico equitativo a toda la sociedad, es necesario liberarnos de las imposiciones políticas de los actuales sistemas distorsionadores de las capacidades económicas sociales.

La alternativa de cambio es la abolición del sistema político de Estado y gobiernos partidocráticos y burocráticos de Poder monopólico; y, en su reemplazo, se requiere la instauración de un ordenamiento natural del proceso social de la gestión pública, el cual, para empezar, sólo puede ser llevado a cabo por la fuerza soberana de la sociedad civil, mediante el protagonismo directo de los sectores sociales constructivos que son la única fuente fidedigna de la sabiduría-social.

Para que eso suceda es necesario su participación directa mediante la organización de una Autoridad Ciudadana competitiva pluralista; es decir, participación directa de todos los sectores organizados productivos que partan con una realidad argumental edificante para el debate social y tengan disposición para el consenso social pluralista para el bien común, en lugar de ambicionar el método fallido y obsoleto del círculo del Poder “representativo”.

La sociedad civil o pueblo organizado es soberano y tiene la capacidad y sabiduría para gobernarse a sí mismo, directamente, eficientemente y al mínimo coste incomparable con la altísima deficiencia y despilfarro presupuestario del sistema político.

No hay ninguna razón para que la sociedad civil abdique y se arriesgue a las veleidades de un ente exógeno partidocrático o de cualquier grupo oportunista que, luego de autocandidatizarse se hace elegir para tomarse el país con afán de protagonismo dictatorial desplazando a la propia sociedad civil mandante a la calidad de subordinado de sus apetitos de Poder, cuya base política manipuladora se sustenta en la opresión, la corrupción y la reducción del pueblo a la pobreza cada vez más extenuante.

La sociedad civil o pueblo organizado no debe tolerar que su bienestar presente y futuro sea reemplazado por el afán oportunista de grupos en condiciones de ignorancia-social frente a todos los demás, que cada vez ofrecen menos o ninguna garantía de honestidad e idoneidad a riesgo inminente de que, en la realidad, lleguemos a ser gobernados -si aún no lo somos- por pandillas de oportunistas, trincas privilegiadas de burócratas y hasta mafias delictivas, cuyo objetivo no es el servicio público sino el racionalismo hegeliano del Poder: vanidad y codicia.

Esa realidad es posible y sospechosa cuando los gobiernos, para consolidar su dominación, acuden al aparente proselitismo aunque sea de basura ideológica, a las tácticas de divagación, a los golpes de efecto, a la conculcación de las libertades esenciales y derechos ciudadanos, al “auspicio” de instrumentos legales ilegítimos, a la ampliación del Estado con estructuras paralelas complices que filtran la soberanía ciudadana, como el tal Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, que potencia tapaderas de una mayor opresión y corrupción y así, tantas trampas políticas que apestan cuando uno cruza por Carondelet.

Participa con tus ideas escribiéndonos en el “blog-taller” del mov-sol.com. Haz historia, apuesta y adhiérete al proceso del PLURALISMO SOCIAL, la alternativa a los neoliberalismos y socialismos estatistas monopolistas y su casta burocrática, la oportunidad para la instauración de la Autoridad Ciudadana competitiva directa, de la sociedad civil, del pueblo entero, con espíritu solidario cristiano libre y constructivo.

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Raulmanla. www.mov-sol.com.
Por la defensa de la libertad, esencia del ser humano, y de la democracia pluralista cualitativa para fundar la República de todos, sin Estado opresor, sin gobiernos troyanos, con una Autoridad Ciudadana competitiva de protagonismo civil funcional no-político, de directa participación parlamentaria pluralista de los sectores constructivos civiles, fuente de sabiduría-social, de libre expresión y de consenso social, única forma de limpiarnos de la sinrazón de la pobreza y los desacatos delictivos del fatuo Poder partidocrático y burocrático oportunista, cómplice y encubridor que atenta e impide la generación de la riqueza del pueblo.

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