Raulmanla:
Principios de la evolución social: la Democracia, antídoto contra el Monopolismo.

Para los seres humanos, aquellos condicionados a ser libres y desiguales para considerarse seres humanos y no animales inferiores, la única manera de entenderse, entre sí, correcta y constructivamente, a todo nivel, para resolver problemas comunes es por medio del procedimiento democrático o Democracia.



Para que la Democracia cumpla su función de procedimiento de entendimiento social entre los individuos o grupos, se requiere que se observen tres condiciones sine qua nom, al menos para alcanzar una democracia pluralista, que sería por definición terminológica la única valedera: de-por-para el pueblo y de todos los sectores sociales.

La primera condición es que los interlocutores sean válidos, demuestren los conocimientos necesarios y sean parte desigual de intereses y con propuesta diferentes compatibles al tema con los demás idóneos. Si serían iguales no habría materia de controversia por ignorantes o por sabios, daría lo mismo lo uno o lo otro.

Es decir, democracia y sabiduría no pueden existir si las partes son iguales, si creen que piensan lo mismo o son obligados a pensar en determinada ideología como imponen los dictadores. La riqueza del conocimiento viene de las partes desiguales, incluso contrarias, que emiten su pensamiento desde diversas opiniones, experiencias o intereses sociales válidos orientados un mismo objetivo, una solución de un problema o interés común.

Democracia no puede existir ni entre los animales ni en los regímenes de Poder monopólico, absolutistas o totalitaristas, machista o torturador, ni tampoco en los grupos que gobiernan en el aislamiento de una minoría o con control de mayorías sin opinión ni decisión propia, como practica religiosamente el correismo.

La segunda, que todos los idóneos sobre el particular participen igualmente libres. El ser humano, sólo libre e igualmente libre ante los demás puede expresar sus pensamientos y opiniones auténticas.

Los ignorantes y los pobres son todos iguales, igualmente ignorantes o igualmente pobres, no hay más ignorantes o menos, ni más pobres o menos. Pero todos no son igualmente libres, están atados a la necesidad, a su impotencia y a la contradicción social.

Se hacen un favor a sí mismos reservándose a no participando puesto que no ofrecen ni se ofrecen nada, más bien al contrario se delatan a sí mismos como fáciles víctimas de manipulación de la farsa de la “democracia” populista representativa o la demagogia política, que los utiliza como pulgones del electoralismo salvaje.

Para el ignorante y el pobre o para el comodón abúlico abstenerse de votar o, al menos, ejecer el “derecho obligatorio...” votando nulo o en blanco, es una prueba de su inteligencia, como ya sucedió en las últimas elecciones presidenciales en que obtuvieron más de un millón de votos, aunque el gobierno los conculcó para cometer fraude electoral histórico y reelegir ilegítimamente al actual dictador.

La tercera, que todos los idóneos adopten decisiones en consenso. Es lo único que concede certeza y validez natural y legítima a cualquier decisión sobre cualquier tema o problema.

Es necesario que se cumplan estos preceptos porque el individuo como célula fisiológica y neurológica del todo social debe mantener su integridad condicional y potencial del ser humano: 1. Debe ser igualmente libre para emitir su pensamiento participativo, y 2. Es un ser desigual y limitado en su producción de ideas, pensamientos y obras.

Para que el ser humano sea igualmente libre, la sociedad debe asegurar las necesidades vitales básicas de todos los individuos, tales como la alimentación, vivienda, salud y educación, de tal modo que su condición de pobreza no sea un factor reincidente de manipulación política. De otra manera, es imposible que el individuo sea un aporte y se beneficie de cualquier proceso democrático, empezando por el electoral que facilmente se torna en un “derecho” a la trampa.

El ser humano, al ser desigual y limitado en conocimientos y experiencias, para mejorar su participación social debe complementarse con la producción mental de los demás idóneos, por eso leemos lo escrito por los demás, nos informamos con lo que dicen los demás, somos fanes del internet, estudiamos profesiones, investigamos, realizamos proyectos, aprendemos más, creamos, construimos, etc.

De esa manera, el ser humano incrementa sus conocimientos, en forma democrática, por oferta libre y directa entre las partes interesadas, en beneficio de productores y consumidores. Un simple entendimiento y acuerdo de las partes emprendedoras e idóneas genera inmensas actividades y enormes resultados, con lo cual se da lugar a la creación de culturas, ciencia, tecnología, mercado libre y desarrollo productivo, riqueza, bienestar, civilización.

En los asuntos sociales, de interés común o público la complementación humana debe o debería realizarse igualmente por medio del proceso democrático que integre a todas las partes delegadas de los sectores sociales involucrados en el asunto en discusión, cumpliendo las premisas de la democracia: participación plural, libre opinión de cada sector y resolución de consenso.

En cambio, es incomprensible que la sociedad civil o pueblo constructivo esté vedado, por el intervencionismo político, de resolver sus propios problemas de carácter común o público, que lo puede hacer directamente mediante la organización democrática y permanente de una Autoridad Plural parlamentaria, delegada de todos los sectores sociales constructivos.

Pero no. Increíblemente no. Aún nos mantenemos en el anacrónico sistema político de Poder monopólico partidocrático oligárquico y oportunista, en lo menos democrático y más deficiente En el sistema que poco o nada tiene que ver con los intereses sociales comunes, sino que responde a los dictados de las ambiciones suspicaces de individuos o grupos paranoicos que luchan por lo más pírrico para el ser humano: el Poder monopólico, llegar a presidentes, amasar fortunas, hasta acabar locos en el caos que crean.

El Poder monopólico que no es más que la apología de la ignorancia-social y del absurdo. De una minoría dotada sin razón justificable de todos los poderes discrecionales para compensar su ignorancia de minoría relegando la inmensa sabiduría que suman todos los demás y que puede estar en función de todos.

Por eso, los liberados de cabeza no tratan de quitarle su apasionado e irresponsable Poder quitasueños al dictador Correa, sino de eliminar la pandemia del Poder y que, consecuentemente, desparezcan sus agentes patológicos: los tales líderes como él, sus peligrosos adláteres y sus síntomas destructivos: opresión, corrupción y pobreza.

Instaurado como la peor forma de organización pública y sentido común para el servicio del pueblo, el modelo del Estado se ha hecho de facto - con el cuento del “Estado de derecho”- en juez y parte, propietario del patrimonio común de sus mandantes, secuestrador malintencionado de la soberanía del pueblo, siempre bajo el mandato de gobiernos autoseleccionados, ungidos por el electoralismo y usufructuarios de negociados y privilegios burocráticos al costo del hambre del pueblo y el impedimento de su desarrollo natural.

El Estado ha caido en el populismo o “autoridad” de la barbarie coercitiva del becerro de lo incongruente: el Poder del parásito que nos rodea y consume, ante el cual nos inclinamos sólo por dejarnos llevar por los simples instintos animales expresados en forma de aberrantes pasiones sociales suicidas: nos dejamos engañar por el afán soñador de depredar para perjudicarnos más y destruir a los demás.

Esta situación ha dado lugar al aparecimiento de cada vez peores gobiernos, en especial en los paises débiles como el Ecuador que hoy es atravesado por el régimen más temerario y destructivo de su historia, más opresivo, más antidemocrático, más corrupto, más estatista, más generador de pobreza civil, más entreguista a intereses políticos extranjeros ajenos y fascistas, menos ecuatoriano, sólo falta que se abra la inmigración de reemplazo masivo a chinos, indios, rusos... a dólar por cabeza...ya que, para el peor Poder, todo es negocio cuando se les tolera.

Basta ver el escándalo de los helicópteros indios que parece un típico negociado armamentista. Ni estrategia ni táctica funcional, alianza antipaís, todo para nada, como si sería la obediente desesperación de construir el independiente narco-Estado. Aquí se impone la presión del mandón de las comisiones corruptas en detrimento de la calidad y la ausencia de implementos indispensables. Esto se cae, es la divina ley de la gravedad.

Un proyecto fallido de país dominado por un tablero de oportunistas fogosos e inútiles que juegan al jaque-mate estalinista, que cada día arriesgan y desdibujan más a la incipiente república y arrancan a su pueblo del libro de lo coherente. Dignos representantes de la estupidez nacional y de los arrebatos internacionales, vectores involutivos de su dictadura monopólica, antidemocrática y antipatria.

Raulmanla. www.mov-sol.com / sol@mov-sol.com.
Por la defensa de la libertad, esencia del ser humano, y de la democracia pluralista para reconstruir la República con una Autoridad idónea y legítima, de protagonismo social no político, de directa participación plural, de libre expresión y de consenso social, única forma de limpiarnos de la sinrazón de la pobreza y los desacatos del Poder.

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