Rodrigo Montalvo:
Aclarando las argucias de los pulpos y tiburones que dicen "defender" la libertad de prensa y expresión.

"La libertad de Prensa es la existencia de garantías con las que los ciudadanos tengan el derecho de organizarse para la edición de medios de comunicación cuyos contenidos no estén controlados por los poderes del Estado."



Como vemos el real y verdadero significado de Libertad de Prensa es un punto muy aparte de lo que significa libertad de expresión.

Aunque la libertad de prensa constituye una importante forma de aplicación de ese derecho universal e inalienable como lo es el derecho a la libre expresión, no es un derecho que todos los ciudadanos puedan ejercer, especialmente en países y sociedades donde para editar o poseer medios de comunicación ha sido y sigue siendo necesario mucho poder y dinero; y por lo tanto, los únicos que han tenido acceso a la Libertad de Prensa son aquellos grupos y ciudadanos de altos niveles socioeconómicos y políticos, que son los que casi en su total mayoría poseen los grandes medios de comunicación en el Ecuador, incluyendo ahora al presidente Correa y su régimen, con medios de comunicación e información propios.

Mucho se argumenta en el Ecuador de hoy en día, el derecho a la libertad de expresión, especialmente cuando la sistemática arremetida del presidente Correa, contra una Prensa que él denomina 'corrupta', y contra determinados y bien identificados medios de comunicación y comunicadores ha despertado y sigue incentivando la también sistemática y perniciosa réplica de estos medios y comunicadores. Medios y comunicadores, que pervirtiendo de manera constante el real concepto y definición de lo que es Libertad de Prensa, sobreponiéndola incluso a la libertad de expresión, están disociando y llevando a una riesgosa confrontación a la sociedad ecuatoriana cuya opinión pública dicen (y pregonan a todo pulmón) representar y guiar.

Ante estos eventos se hace necesario asumir el simple análisis (objetivo, no intelectualoide) que a ninguna de las partes en conflicto les conviene realizar:

Referentes

Especialmente para aquellos que utilizan a los EE.UU. como el máximo referente de libertades y democracia exponemos:

En los EE.UU. el derecho a la Libertad de Prensa está garantizado por la Primera Enmienda de su Constitución suprema:

"El Congreso no expedirá leyes respecto al establecimiento de alguna religión, o para prohibir el ejercicio de la misma, o para coartar (restringir) la libertad de expresión, o de prensa; o el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente, y a pedir al gobierno la reparación de agravios" (Amendments, Article I, The Constitution of the United States of America).

Esta Primera Enmienda es clara y concisa y ha servido de referente supremo, como lo manda la Ley, para las Constituciones de cada respectivo estado y por lo tanto para el desarrollo de la jurisprudencia respecto a esta materia (aclaración para los ecuatorianos que ignoran que cada estado americano tiene su propia constitución).

En el Ecuador, este derecho a la Libertad de Prensa está reconocido también y de forma más precisa y contundente en la nueva Constitución 2008 (de allí la oposición acérrima a estos cambios de parte de los grandes pulpos que se sienten perjudicados); Constitución 2008, que en su sección tercera, Comunicación e Información, Art. 16, expresa: "Todas las personas en forma individual o colectiva, tienen derecho a:

3.- La creación de medios de comunicación social y el acceso en igualdad de condiciones al uso de las frecuencias del espectro radioeléctrico para la gestión de estaciones de radio y televisión públicas, privadas y comunitarias y a bandas libres para la explotación de redes inalámbricas.

También en el Art. 17.- El Estado fomentará la pluralidad y la diversidad en la comunicación, y al efecto:

1. Garantizará la asignación, a través de métodos transparentes y en igualdad de condiciones, de las frecuencias del espectro radioeléctrico, para la gestión de estaciones de radios y televisión pública, privadas y comunitarias, así como el acceso a bandas libres para la explotación de redes inalámbricas, y precautelará que en su utilización prevalezca el interés colectivo.

2. Facilitará la creación y fortalecimiento de medios de comunicación públicos, privados y comunitarios, así como el acceso universal a las tecnologías información y comunicación en especial para las personas y colectividades que carezcan de dicho acceso o lo tengan de forma limitada.

3. No permitirá el oligopolio o el monopolio, directo ni indirecto, de la propiedad de los medios de comunicación y el uso de frecuencias.

Como vemos, bajo el estricto apego a los mandatos constitucionales y al concepto y definición de Libertad de Prensa, la ciega oposición y en especial los falsos defensores (representados en poquísimos e identificados comunicadores y medios) de tan preciado derecho ciudadano, lo que pretenden con sus argumentos solapados y falaces es revertir (serrucharle el piso a) los logros alcanzados en este campo y en muchos más, mediante la Constitución 2008 en vigencia, convocando a la desobediencia civil, fomentando la sublevación al orden constituido y tratando de desestabilizar a un gobierno reelegido por segunda ocasión por expresa voluntad popular y al que estos identificados farsantes deberían exigir principalmente la plena implementación y puesta en marcha de los mandatos que determina nuestra Constitución 2008 para que se haga efectiva esa Libertad de Expresión, que no es más que el derecho que tiene, aun hasta el simple pueblo, de ejercer la comunicación social, utilizando los medios correspondientes y que tiene que esr puestos a disposición por el estado.

¿Por qué no lo hacen en vez de autoproclamarse defensores de las libertades constitucionales?

¿Por qué no lo hacen en vez de convertirse en víctimas de una guerra mediática que ellos mismos siguen fomentando?

La respuesta corresponde al sentido común del paciente lector.

Los cambios y la paz se logran entre dos contendores, no con uno sólo; no se puede exigir paz al contrario mientras no se deje de agredirlo.

Nadie quiere ceder porque están en juego grandes e importantísimos intereses.

Corresponde al pueblo ecuatoriano y a sus legítimos representantes exigir, tanto al actual régimen como a la acérrima oposición (entre ella los identificados medios y comunicadores) que, respetando expresos mandatos constitucionales permitan ese derecho a la Libertad de Prensa y que pongan en marcha los mecanismos legales correspondientes y efectivos para que el pueblo pueda ejercerlo de manera real.

Exigir al estado, al Presidente Correa y a su régimen, que ellos tampoco se tomen la atribución de (poseyendo y administrando medios de comunicación como actualmente lo hacen) erigirse como defensores de esas libertades, puesto que lo que corresponde a ellos es garantizarlas y aplicarlas a todos los ciudadano.

Hasta cuándo el pueblo ecuatoriano será el jamón selecto del eterno sánduche cuyas dos tapas la representan cada régimen de turno y la oposición.

Exijamos la revolución ética y ciudadana que tanto pregonan y propagandean y la implementación de la Constitución que el pueblo ecuatoriano aprobó por mayoría absoluta.


Rodrigo Montalvo
Escritor migrante ecuatoriano en EE.UU.

http://lacomunidad.elpais.com/prosa-en-el-exilio/

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