La Hueca: La esposa de un Militar
La esposa del Militar, siempre a la sombra, pero es una de las mujeres que más respeto le debería de tener en esta sociedad, no por ser esposa de un Militar sino por su coraje. Si ustedes, los pocos que puedan leer esta carta, admiran a las mujeres solteras que luchan por sacar adelante a sus hijos. Yo les participo de la soledad de la mujer de un militar, de la tristeza de la mujer de un militar. Cuanta soledad y tristeza al enfrentar a solas las enfermedades de los hijos, cuanta soledad y tristeza para educar a los hijos a solas, cuanta soledad y tristeza de festejar un día del padre con el padre ausente, un día de la madre, un cumpleaños de los hijos, una primera comunión, un nacimiento de un hijo, una navidad un año nuevo, cuanta soledad y tristeza. Cuantos fines de semana trabajando sin sueldo. Cuanta soledad y tristeza ver que tu hijo no reconoce a su padre por la ausencia del hogar y dolor desgarrador de ver a un hombre que no sabe como compensar el tiempo perdido y el hombre fuerte se transforma en un frágil ser humano, y derrama las lagrimas más triste de impotencia, pero siempre esta consiente que el DEBER A LA PATRIA SIEMPRE ESTA PRIMERO.



Las cosa más tristes, las mujeres de los militares la tomamos con mucha gracia comentando entre nosotras que no podemos competir con la rival más fuerte que tenemos que es LA MARINA, LA FUERZA AEREA, EL EJERCITO. Nosotras no somos militares, pero por AMOR A LA PATRIA nos ha tocado tener una vida muy difícil, no solo a las mujeres de los militares sino también a nuestros hijos.

Creo que mi historia es muy parecida a de cualquier otra esposa de militar, coger maletas de un día para otro y adaptarse a otro lugar, dos años después hacer maletas y donde sea que tengamos que ir ahí estamos, convenciendo a nuestros hijos que a lo mejor es el último pase pero que así toca no hay otra manera, los pobres hijos de escuela en escuela y por si no lo saben la costa, la sierra y el oriente tienen régimen de clases diferentes, pero no pasa nada son hijos de militares y por AMOR A LA PATRIA tienen que sacrificarse y no pasa nada.

Llego el momento de ir al grano, mi esposo ingreso a la milicia cuando tenía 17 años culmino su escuela después de 4 años y con su corazón lleno de AMOR A LA PATRIA, si antes de cumplir 22 años era ya subteniente, deja su fuerza después de 35 años de servicio. Yo le acompaño desde hace 25 años, luché codo a codo con mi esposo para ayudar a que nuestra gente se sienta mejor, no sólo los militares sino que se luchó por la gente civil para que tengan mejor calidad de vida, se trabajaba no con presupuesto de FUERZAS ARMADAS sino con colaboración de amigos civiles que conocedores de causas nobles cada vez que se recurría a ellos por ayudas nos la daban, estoy segura que esas personas están conscientes de las cosas que se hicieron con la colaboración de ellos, MIS AMIGOS una vez más GRACIAS.

Señor Presidente cuando mi esposo ascendió, usted me dijo que su admiración para la mujer del militar que es la verdadera heroína. No les pida a estas heroínas, que sigan sacrificándose, no más. Nuestros esposos se han ganado ese retiro con mucho dolor, sacrificios de todo tipo, no es fácil ser militar, él se ganó su retiro aportando 35 años de su vida, negarle que se reintegre a trabajar honestamente me parece que usted está cometiendo un crimen, está matando la ilusión de sentirse útil en esta sociedad, está matando a estos hombres que toda la vida han sido muy activos a recluirse en sus casas y dejarse morir. No puedo entender qué clase de sociedad desea usted señor presidente. Si me habla de justicia donde está la justicia para los retirados si ellos están recibiendo lo que aportaron, mermar su retiro, equivale a robarles. Sí señor presidente un robo descarado. Esta usted cometiendo el peor de los crímenes al dejarles sin la opción que puedan transmitir todo sus conocimientos de 35, 30, 25, 20 años de servicio, a la gente joven de nuestra sociedad. A la gente con experiencia usted lo castiga y dice que es por equidad, ¿donde está su equidad?

Yo como mujer, como madre, como esposa le exijo a usted señor Presidente que me demuestre que mi esposo estuvo involucrado con la CIA, un hombre con una vida militar integra, estoy esperando que me mire a los ojos y me muestre las pruebas. Tengo orgullo de tener una vida sin comodidades pero muy digna, sabiendo que lo que hemos obtenido durante este tiempo es fruto de un trabajo esforzado. Jamás señor presidente, podrá usted denigrar la imagen que tengo yo de mi esposo y mis hijos de su padre. Si hay algo que le agradezco, todos los días a Dios, es el hecho de haberme dado al mejor hombre del mundo y tres hijos maravillosos.

Señor presidente quiero que sepa, trabajar con usted no fue agradable para mi esposo, a los pocos días de ser nombrado Comandante General fue acusado de la muerte de la Ministra de Defensa, cuanto lodo encima POR AMOR A LA PATRIA. Pero, no se habla de los aviones viejos en los que la misma Ministra se quiso subir, no se habla que su pequeña hija pidió permiso en el colegio, porque tenía planificado ir a volar, muchas de sus compañeras lo comentaron públicamente. Mi esposo fue invitado a ese evento, nada tuvo que ver, era responsabilidad de la Aviación del Ejército. ¿Quién se preocupó cuando algunos medios de comunicación indicaron que la cúpula militar había fallecido? Causaron un shock en la familia, todavía tengo presente esa noche la desesperación de, mis hijos sin saber de su padre. Pero por amor a la patria le siguen un juicio por homicidio involuntario.

Señor Presidente usted sabía que el radar no funcionaba y sabía que no se tenía material para defenderse, porque a todos sus Ministros de Defensa, se les hizo saber. Si ellos no le comunicaron problema de ellos, pero por AMOR A LA PATRIA siempre se encuentra a quien culpar, porque yo que sepa, nombró al señor Sandoval de Embajador de Ecuador en Argentina. Unos salen para usted desprestigiados mientras sus amigos salen premiados.

Por Amor a la Patria le exijo señor Presidente, respeto a los militares, y sobre todo no se aniquile a los retirados de la tropa que son los que más necesitan, no asesine los derechos adquiridos. No viole las leyes que consagran ese derecho. No me parece justo que usted trabajando 4 miserables años tenga un sueldo de por vida. Pero la ley es así y yo si la respeto.

Con todo respeto, pero con la altivez y orgullo de ser la esposa de un militar retirado.

Atentamente
Patricia Ochoa Santos
1303831927




Vía: Carta pública para Correa de una esposa de militar