La Hueca

Hoy (Jueves 4 de Diciembre) aparece, en la portada del Diario Extra de Guayaquil: "Farándula. No hay como ocultarlo: ¡Ya hay censura en el Ecuador!".

Al revisar otros medios de prensa ecuatorianos leo varios artículos al respecto de esta así interpretada "censura", en una clarísima demostración de espíritu de cuerpo por parte de la prensa no estatal para con: Francisco Pinoargottti (ttt para que parezca más italiano), "Buenos muchachos"; su esposa, Gabriela Guevara, "Infiltrados"; un programa taurino y, supongo, que también para con "José Luis sin censura".

Ayer, en una lectura del prestigioso Diario "EL Mercurio" de Cuenca, medio de prensa ecuatoriano que hace presencia y labor periodística desde la década de los 20 del siglo pasado, me remití a este texto parte de su historia: Durante ocho décadas, El Mercurio ha transitado por el sendero de la independencia y la pluralidad informativa, sin pertenecer jamás a ningún partido político ni grupo económico. Esta línea de acción se mantiene hasta la actualidad y fue trazada desde su primer editorial publicado el miércoles 22 de octubre de 1924, que precisa: "La actividad del periodista debe tender a la realización de la armonía social, mediante el imperio de la libertad y justicia, solidaridad y progreso.

Texto que he querido compartir para la mejor explicación de mi sencillísimo punto de vista sobre esta pregonada censura que parece estar causando mucha preocupación en los medios ecuatorianos de comunicación.

La línea de acción impuesta por El Mercurio de Cuenca debería constituirse en un excelente ejemplo a seguir: "…..…….tender a la realización de la armonía social, mediante el imperio de la libertad y justicia, solidaridad y progreso". Pero cómo ir tras y lograr esa armonía social cuando una sociedad no se desenvuelve en el imperio de la absoluta libertad, peor de la justicia y mucho menos de la solidaridad y del progreso?

¿Cómo los actores de una comunidad aparentemente democrática podrían tender a esa armonía social cuando quien o quienes los gobiernan instituyen como política de estado la persecución contra quienes tienen opiniones diferentes a su pretendida razón y verdad absolutas?

Cuando fui migrante en Italia tuve la oportunidad de laborar para Giuseppe, un anciano retirado, ex presidente de la Banca Cariplo de la región de Lombardia y uno de los creadores de la fundación de igual nombre. Supongo que por su profesión era un hombre muy versado en muchos campos, no se levantaba de desayunar si no había leído los cuatro periódicos que llegaban a su casa diariamente. Siempre me decía: "un uomo disinformato é come un tavolo senza pane e senza vino" (un hombre desinformado es como una mesa sin pan y sin vino). Había un libro en su enorme biblioteca que siempre tenia a mano, tal como la biblia para un predicador. Giuseppe me repetía casi a diario luego de leer las noticias diarias: "la culpa es del sistema, siempre el sistema. Para que el mundo cambie debe cambiar el sistema". "Pero no cambiará ha sido así desde el principio", concluía sofocado.

Un día le pregunté por qué leía a diario ese libro: "É la storia del impero", me contestó. "É cosí come si maneggianno le cose fino a oggi", concluyó. (Es la historia del imperio. Es así como se manejan las cosas hasta hoy). Luego le pedí a Giuseppe autorización para leer ese libro en mi tiempo libre; me dijo: Va benne, doppo se muoro é tuo! Así, ese interesante libro que conservo hasta hoy porque lamentablemente él murió, me ha robado desde entonces largas noches de estudio. Justo lo leí esta madrugada.

Me centré en la forma en cómo los césares romanos trataban a sus enemigos y sobretodo a los que ellos consideraban traidores, muchos endilgados así por intentar sublevarse contra sus excesos, megalomanía e injusticias o simplemente por desobedecer la prepotencia del emperador. Mandaban sus pretorianos a ultimar a los perseguidos, hacían quemar y arrasar sus propiedades y campos, asesinaban a sus cónyuges, sus hijos, sus esclavos, no dejaban piedra sobre piedra; esto como clarísimo recordatorio de lo que podría suceder a todo aquel que se oponga al imperio o desobedezca o avergüence al supremo regente o a cualquiera de sus gobernadores. El libro aclara que así mimo actúa la mafia italiana cuya estructura fue creada en base a la antigua Roma: emperador, gobernadores, capitanes, capos, mezzo capos, soto capos y solados. Un aparte especial para los pretorianos, el cuerpo protector del emperador o regente. La única forma para el "impero" y para la mafia de condonar tamaña persecución era, y sigue siendo, el suicidio del traidor o rebelde, con lo cual salvaba su familia y posesiones. La forma de hacerlo: cortándose las venas y desangrándose poco a poco para que en el doloroso transcurso se arrepintiese de sus "malas' acciones.

Revisaba también varios artículos noticiosos, entre ellos los que relataban el caso del individuo que lanzó una calcomanía del "no" a la caravana presidencial, cómo fue arrestado, retenido por largo tiempo sin causa plena de juicio legal (ya que jamás existió acusación particular) y también la forma en que fue "perdonado" por el presidente Correa ante el clamor de su humilde madre y el del propio ofensor, quien tuvo que suicidarse, sepultando su dignidad elemental de ser humano, y pedir "perdón" al gobernante ante el sombrío futuro que este le tenia anunciado ( de dos a un montón años de prisión) por "atentar contra la integridad del mandatario". De igual manera ojeaba la noticia de hace unos días sobre la liberación del abogado Jaime Toral Zalamea, acusado de tenencia ilegal de armas y recluido por once meses en el panóptico García Moreno de Quito, una liberación determinada por un tribunal legal superior que ha determinado que hubo excesos por parte de la policía y de la ley, conclusión que está siendo impugnada por el Ministro Fiscal Gagliardo, público aliado del régimen de Correa. Lo cual indicaría que, al este infractor (Toral) no haberse allanado a la "purga" gubernamental, su persecución continúa. De otro lado, en el Diario Hoy de Quito, analizaba una entrevista a Walter Jimmy Guerra Bustamante, ex colaborador de Correa en Pacifitel (recuerdo que el Ec. Guerra ya había ocupado ese mismo cargo en un gobierno de la "partidocracia corrupta y caduca", puesto del cual también fue abruptamente separado en ese entonces). En dicha entrevista Guerra alude a Correa de "peligroso", mal amigo y además implica a un pariente cercano del vicepresidente Moreno como corrupto y responsabiliza de su salida a personas importantes del actual gobierno (que no identifica) que aparentemente se han sentido lesionadas por su gestión. Además Guerra dice haber quedado sin protección y que la liberación de Toral es la "crónica de un asesinato anunciado", así como asevera recibir llamadas con amenazas de muerte por parte de personas no identificadas. Es decir, en los tres casos públicos que he enunciado, el único calificativo que encaja es el de persecución, y como viene de parte de un gobierno en plenas funciones, entonces se convertiría en evidente persecución política. Persecución evidente que se conjuga claramente con la evidente persecución que se está realizando contra Pinoargottti y sus buenos muchachos, su esposa, Gabriela Guevara y sus Infiltrados, persecución que no debería confundirse con "censura", ya que al ser el estado ecuatoriano propietario de los canales de televisión de los programas aludidos, Correa podría argumentar (leguleyada) que a más de hacerlo amparado en su Constitución, el gobierno está haciendo pleno uso de sus derechos como administrador de los bienes del estado. Y aclaro esto porque en un articulo del Diario El Mercurio, del día 2 de Diciembre anterior: "La Primera Enmienda" de Andrés Moscoso Martínez, se expresa: Por mucho tiempo se ha considerado a la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos de América, como uno de los fundamentos para el manejo doctrinal de la libertad de expresión, sin embargo poco se ha analizado sobre la esencia que guarda este postulado recogido en la Carta de Derechos, entendiéndolo como limite al poder del gobierno federal y como garantía de los derechos y libertades de los ciudadanos. En realidad ignoro si la primera enmienda a la constitución de Estados Unidos es considerada como el fundamento pretendido pero la transcribiré a continuación: "Congress shall no make law respecting an establishment of religion, or prohibiting the free exercise thereof; or abridging the freedom of speech, or of the press; or the right of the people peaceably to assemble, and to petition the government for a redress of grievances"

Texto que en buen castellano se interpretaría: "El congreso no expedirá ninguna ley con respecto al establecimiento de religión, o a la prohibición del libre ejercicio de la misma; o acortar la libertad de expresión, o de la prensa; o el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente, y a demandar al gobierno una reparación de agravios". Como vemos la primera enmienda no sólo se refiere a la garantía de la libertad de expresión y prensa; y de otro lado aun existiendo esta enmienda en la Constitución Americana que se ha cumplido por parte del Congreso, el gobierno federal de la Unión Americana implementó (como lo refiriera en mi artículo del 30 de Noviembre) la Comisión Federal de Comunicaciones que se encarga de censurar antes de ser publicado cualquier comentario que indisponga al gobierno. (puse como ejemplo al New york Times). Es decir, para aquellos que creen que US es la panacea de las libertades y de los derechos humanos, aquí en los Estados Unidos de Norteamérica también se da la censura disfrazada de "explicita", es decir en forma de ley reguladora de los contenidos a ser diseminados. Además está plenamente reconocido el derecho de los propietarios de un medio de comunicación (tal como lo hacen los periódicos en Ecuador) a negar la difusión de tal o cual comentario, mensaje o programa, esto como consecuencia directa del derecho a la propiedad, lo cual, repito, pudiera ser esgrimido por el gobierno ecuatoriano actual al ser el estado dueño (por incautación) de los canales de televisión donde se ha aplicado la escandalosa censura a los programas referidos.

Debo recordar también que esta clase de censura no es nueva en nuestro país, y no me refiero a las épocas de dictadura militar, sino a la etapa democrática. En el gobierno de la Izquierda Democrática, actual aliada a Correa, el presidente Rodrigo Borja clausuró "Radio Sucre" por una "ofensa" contra él vertida por Arroba Ditto (noticia: "………..el hermano del presi….."); en ese mismo gobierno se asesinó a Pancho Jaime por contenidos contra el régimen publicados en su conocida revista, considerada por muchos un pasquín vulgar. En épocas del presidente socialcristiano León Febres Cordero, no se podía emitir o publicar ningún material de izquierda o hasta imágenes del Che Guevara porque entonces se era considerado terrorista por las fuerzas del orden. Y en fin……..como diría Giuseppe: la culpa es del sistema, siempre del sistema. Sobretodo cuando, a pesar de los pretendidos cambios revolucionarios, el sistema sigue igual, las mismas políticas con distintos procedimientos, los misma tiranía con el agravante del beneplácito de la voluntad popular.

El caso del ejecutor del atentado de calcomanía a Correa, del abogado Toral (a quienes se les dio un martirio lento y prolongado para que mediten su falta), de Buenos Muchachos, de Infiltrados y sobretodo el de Guadalupe Llori, ex prefecta de Orellana declarada presa de conciencia por Amnistía Internacional, más allá de censura debería ser difundido como clarísima persecución política por parte del gobierno de Correa y sus colaboradores, quienes no se detendrán hasta que sus "perseguidos" suiciden sus derechos y se allanen mansamente a la dictadura del césar y por lo tanto puedan conseguir perdón y condonación a sus culpas y sublevaciones.

Ante esta persecución: ¿tendré yo el valor para suicidarme?

¿Y usted?

Rodrigo Montalvo.


Caricatura tomada de El Universo y pertenece a Bonil, dar click en la misma para ir a la Fuente.

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