Galo Vaca Acevedo:
Los hombres adiestrados en el pensamiento y en las letras humanas que anhelan lo mejor para sus países son los que redactan con el corazón, el puño y el cerebro las leyes que regirán los destinos de sus compatriotas. La lucha por la libertad es de humano entendimiento y no deben, los delegados de un pueblo, adoptar ordenanzas capturadas en territorios donde fueron forzados los reglamentos y pagados, justamente por no poder redactar leyes cabales, justas y propias sacadas de las necesidades nacionales genuínas de la tierra, para imprimirlas en una cartilla nacional llamada Magna al modelo del Libro Rojo de Mao.

Pensemos que ésa será la biblia menor que rija tanto al mercader de a pie como al gobernante que lo ejecute y que será para orgullo o vergüenza de la Historia Nacional.

El supremo orgullo, es un signo mental que puede embobar al ser humano débil. Este hábil populista puede creerse único, sabio, fuerte, indomable y dueño de personas humildes. Pero ésta misma forma de pensar y dar órdenes puede llevar a ésta rara casta de gobernantes a la paranoia, que es el camino directo a la autodestrucción suya y de sus seguidores que creyeron en sus dictados, sueños de guerras y la insistencia en en armar conflictos que hablan de ataques, armamentos y riquezas comunes para ser repartidas sin trabajar tanto. Los guerrilleros son los ociosos que odian el trabajo y viven del crimen.

El ideal supremo existe donde se respetan leyes y derechos por igual, y que, al primer signo de opresión o de usurpación de libertades, bienes o intereses comunes, se convierta ésta en la chispa que pueda llevar al derrocamiento y a veces al holocausto. Debemos saber que se conserva en Filadelfia un libro venerable que convirtió a un país en potencia mundial, hoy sacrificado justamente por el irrespeto del presidente George W. Bush que casi lleva a la ruina de su pueblo de obreros e inmigrantes a causa de su torpeza, su arrogancia y la falta de táctica política y madurez de la razón lógica.

En cambio, acabo de ver las páginas nuevas dedicadas a Bolivia que hoy está ya en la Historia Universal el nombre de Luis Trigo, un comandante del Ejército Boliviano que defendió el honor de su patria y de sus militares que heredaron el valor de Antonio José de Sucre para hacer respetar y no dejar que la bota de un mini-imperialista ose invadir su territorio. Otro nombre para recordar es el del Dr. Miguel Antonio Rodríguez nacido en Quito en 1769 quien fue el primer traductor e intérprete de la Primera Constitución de los Estados Unidos y de los Derechos del Hombre tomado de Francia, para escribir la Primera Constitución Liberal de la Nación ecuatoriana, su padre fue compañero del ilustre Eugenio Espejo; buenas raíces que se deben conservar como el mejor ejemplo tanto para nosotros, como para nuestros herederos de patrias amantes de la paz, la libertad y una vida mejor con grandes esperanzas.


escribe: Dr. Galo Vaca Acevedo

Technorati Tags: