05/05: Trampas de Trampas (18)

Esperemos que esta lección de sensatez despierte el ánimo de los ecuatorianos para rechazar el proyecto de la Constitución del latrocinio y de servidumbre que cocina el gobierno de Correa para incautar a sus anchas los recursos del pueblo ecuatoriano organizado y trabajador.
En muy pocos paises se han sucedido desgobiernos tan denodados con el disparate, el oportunismo, el perjuicio o la inútilidad como en Ecuador, ahí están los patéticos casos “de aureola divina”, Bucaram, el rokero desafinado y torpe pero rápido de manos para escaparse con el Banco Central; Mahuad, el refugiado en la bañera rosa mientras la banca corrupta saqueaba las cuentas de los ciudadanos; Gutierrez, para quien gobernar fue llenarse las botas del desdeñado honor militar; Correa, el “aquí...todo es mío, pelucones” en tandem con Acosta, el “ sacristán rojo” del mismo totalitarismo, y los otros, los de “ahora es cuando” -que pasaron y continuarán arrasando el país si no se reforma el sistema- sólo han causado afectaciones y daños internos y estupor y desdén en los medios internacionales, lo cual podría constituir indicios culturológicos para desarrollar una teoría de la necesidad de la evolución al buen gobierno, de una receta regeneradora que nos libere de ese medio patógeno llamada Estado y de ese elemento patógeno llamado gobiernos, productos de la falsa democracia del Poder político.
Es incongruente con la cordura, la legitimidad y la democracia que todo el país se haya acostumbrado y se encuentre “representado” (en realidad reemplazado) y gobernado por las minorías y, entre éstas, por la peor minoría de la sociedad civil, la clase política infuncional, desprestigiada, inventada, artificial, insubstancial, ocasional, pelele, oportunista y la menos calificada ante el amplio cometido de los intereses nacionales, a la que, lo que le importa más es el ego del líder, el rebate de Poder, la demagogia, la manipulación sin temor a cometer graves injusticias, todo en función de imponer una falsa imagen para impresionar a la masa caótica, imponer sus caprichos ideológicos y justificar su oportunismo y las trampas contumaces de asalto a la ciudadanía.
Todo incapaz ambicioso recurre al Poder, para eso y por eso siempre ha existido el Poder y continuará existiendo si no hacemos conciencia de la necesidad de una saludable realidad política. Mientras tanto, se encuentra reemplazada, relegada y apartada de gobernar lo único importante, lo único que es el todo social, lo único que puede hacer conciencia nacional, lo único que puede estar en función de sus intereses, que son los intereses del país, que es el país: la gran mayoría de la Sociedad Civil que debe gobernarse, por organización, con la autoridad de la delegación de todas sus capacidades y fuerzas sociales orgánicas.
Ni los sectores sociales, ni los económicos, ni los culturales, ni los laborales, ni los campesinos, ni los estudiantes, ni los profesionales están formalmente al frente de lo que les pertenece, de lo que deben proteger en conjunto para sobrevivir. El país está ausente de sí mismo. El sistema impone que el parásito político, por más malo que sea y según sus conveniencias particulares, gobierne al cuerpo social.
El proyecto de la “nueva” Constitución no es más que un recetario para mantener saludable y vigoroso el parasitismo oficial mientras que su hospedador samaritano la Sociedad Civil debe resistirse en cuidados intensivos para seguir alimentando el voraz apetito del bicho político. Un presupuesto anual de catorce mil millones de dólares es lo que cuesta la orgía del Estado y el gobierno de turno, de los cuales se justificarían a lo mucho siete, lo demás es despilfarro en privilegios de la burocracia obesa y “negocios” del “Estado”, es decir craso robo al pueblo. Salvo los servicios públicos indispensables como el sanitario, el educativo, las obras públicas y fuerzas armadas para la seguridad interior y exterior es aceptable.
Lo demás, la burocracia becaria de supuestas carreras y servicios especulativos sólo sirve de soporte complice y encubridor, a cambio de mayores privilegios, para asegurar la mentira, el engaño, el chantaje y disimular la potencial estafa de cada uno de los grupos políticos que llegan al gobierno, que no son más que la reencarnación feudal de la aristocracia rancia del absolutismo.
A la mayoría de los ecuatorianos empobrecidos les vendría muy bien la entrega de su propio dinero, en este año quizá 600 dólares de cada ecuatoriano. Riqueza per cápita de los beneficios de los bienes y rescursos en manos del Estado, incrementado sustancialmente con los altos precios del petróleo, que el gobierno los retiene ilegítimamente. Esto no es ningún imposible, los gobiernos prácticos con alguna conciencia de la sordidez de la política lo hacen.
Concretamente este año los gobiernos español y el norteamerciano devolverán alrededor de 600 dólares y más por cargas a cada ciudadano y eso por superávit fiscal. Son dineros del pueblo en las billeteras del Estado, que acá en mínima parte los devuelve como bono de la miseria, y el grueso del pastel para que el gobierno como el nuestro los haga desaparecer “mágicamente” con los reglamentos amañados que se vienen. Sin agregar la seguridad social y tantos otros temas de miles de dólares en perjuicios al pueblo, en más de 30 años petroleros son al menos 10.000 dólares desaparecidos que se adeuda a cada uno de los ciudadanos y nunca los verán “al haber caido también en manos del Estado fantasma”.
La mayor estafa social de la historia contra el pueblo y los culpables le culpan al pueblo...por haberlos elegido. Créanlo, aunque es una verdad ésta sí para creerla, porque si no la creen no encontrarán verdades en las que creer y, si no creen en algo, creerán sólo en las mentiras oficiales y seguiremos arando en el mar. Más reflexiones en la próxima entrega o www.mov-sol.com.
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Raulmanla. www.mov-sol.com / sol@mov-sol.com
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