18/03: Trampas de Trampas (12)

Las investigaciones neurológica demuestran cada vez más que los andrógenos, las hormonas sexuales masculinas (testosterona), son una parte del cóctel neuronal que incita a la guerra social o bélica. Los afectados biológicos son sobretodo los políticos en cinco veces más que sus víctimas los de a pie, y los síntomas son el ansia cerebral de poder y de victoria, también llamado “el encanto de los líderes carismáticos y de los psicópatas que contaminan a sus seguidores”.
Antes del “conflicto” creado entre Ecuador y Colombia, el país, como siempre, apenas era noticia y mucho menos gozaba de alguna saludable imagen internacional. Su Servicio Exterior a más de derrochar 50 millones de dólares cada año en sueldos y gastos burocráticos de relumbrón siempre ha sido incapaz de crearla a pesar de la necesidad de disponerla para promoverlo o contrarrestar cualquier eventualidad inconveniente.
En cambio, ahora sí, con ésta crisis sobredimensionada el país tiene una imagen: la de un gobierno sospechoso de proteger a la narcoguerrilla. Asunto gravísimo que exige transparencia total para al menos empezar bien desde cero. Nadie está en contra del pequeño Ecuador por más que declare lo contrario la “triunfalista” Canciller Salvador. Causa inquietud sí, un país de felices emigrantes... y ciudadanos que soportan cada vez más la pérdida de oportunidades económicas por los desdenes de negociación de un “victorioso” gobierno. El peor enemigo es siempre el interno.
La mirada internacional es de estupor ante las reacciones del presidente Correa. Cada vez que vocifera con sus desafíos lo único que hace son ademanes de confirmación de su participación en la paranoia chavista, con lo cual se consagra el mismo como sospechoso de todo lo indeseable. No soporta sus fracasos y reacciona agresivo por puro instinto contra lo que sea, sea o no sea, perdiendo la brillante ocasión de deliberar y ser el mismo.
El descrédito que acarrean todos sus actos, hasta los acertados como los erróneos, es inminente y difícil de superarlo. Chávez renegocia y Correa se baña con el chavismo barato. Qué hizo Colombia. Seamos realistas, imáginémonos como ve este avispero la audiencia de cien millones del raso pueblo tele-satélite-espectador del mundo, ajeno a nuestros afanes o vanidades: “La convicta y perseguida ‘avispa reyes’ se posó en la mano pegajosa del vecino. Aprovechó la ocasión y le asestó al bicho un golpe de muerte con un matamoscas...
Gracias Colombia les diste un susto pero les libraste de cualquier grave picadura... Ahora que Correa, sus políticos y generalitos, sospechosos cómplices y encubridores, “víctimas” incapaces de defender la paz e integridad nacional, se hayan endulzado con la miel verde del panal narcoterrorista explica su sobrereacción “racional” contra todos los hipotéticos fantasmas...
Esa miel pega y no se va si ese país no se limpia de esos golosos de poder que manipulan con las frustaciones del pueblo, la corrupción política, las ideologías caducas y los de la FARC...
Acabarán en lo peor, en el totalitarismo “constitucional” de la dictadura oportunista que les está llevando a la parálisis económica y a la guerra social y militar para el gusto morboso de los complejos personalistas y vanidades de prepotencia...” Es cierto ciento por ciento que el gobierno americano (USA) desde hace decenas de años ha tratado de “intervenir” ofreciendo apoyo de inteligencia al ejército ecuatoriano a fin de prevenir las intervenciones de la narcoguerrilla, pero los comandantes ecuatorianos se han excusado de aceptarlo arguyendo que existía un acuerdo tácito con la FARC que consistía en que “ni ellos cruzarían la frontera ni nosotros actuaríamos contra ellos”.
Pero con el tiempo, los narcodólares y la demagogia de la religión socialista radical la frontera se ha ido haciendo permeable dando a cambio facilidades “humanitarias” en forma de apoyos logísticos cada vez más comprometedores, meeting point de relaciones públicas de la FARC, zona de guerra... según lo ha ido determinando el gran jefe de todo este tinglado que se llama Chávez. De otra manera no se entiende que hacen los 10.000 soldados ecuatorianos, armados y equipados hasta los dientes, supuestamente desplazados permanentemente en la frontera Norte.
Por eso la OEA, representante de los gobiernos del poder, y no de las sociedades civiles, toma la resolución salomónica de minimizar el tema central de la agresión soberana al no condenarla y más bien reitera las obligaciones de los miembros de combatir las amenazas a la seguridad, cuyo incumplimiento, según deja constancia escrita los EE.UU, significa el derecho a actuar en legítima defensa. Las tormentas tropicales se pueden desencadenar fácilmente. Y este gobierno sospechoso de acunar al narcoterrorismo es el que se arroga la capacidad de dictar una próxima Carta Magna al Ecuador.
Una Constitución, por lo que se ve, que sería directamente impuesta por el sectarismo e indirectamente por el narcoterrorismo no auguraría ningún futuro promisorio de paz, justicia social y desarrollo al país. Se debe terminar con los errores del sistema político del Poder, cuando éste, como en nuestro caso, se encuentra divorciado de los intereses constructivos nacionales de la sociedad civil, que sólo ha servido para generar el gobierno de eternas oligarquías y para propulsar la corrupción, pero que ahora es útil como trampolín de los oportunistas políticos para caer y hacer lo mismo con viejas y nuevas trampas.
SI el país es gratuitamente postergado de garantías ciudadanas, seguridad jurídica, responsabilidad social, libertad cultural y económica y democracia cualitativa seguiremos abonando la pobreza y nunca dejaremos de seguir arando en el mar pero si cosechando toda clase de terrorismos.
Raulmanla






















