18/02: Trampas de Trampas (10)

La inexorable y sin parangón necesidad de supervivencia de su especie requería mejorar cualitativamente sus recursos materiales y sus defensas para preservar la vida, el gran objetivo. Las capacidades de sus realidades materiales y biológicas no soportaron los retos del reino del caos y de la depredación.
El empuje de lucha por no extinguirse como una especie más, los mismos condicionamientos planetarios que generaron la vida,, y ciertos condicionamientos físicos particulares intrínsecos como lo anotamos anteriormente, indujeron el crecimiento de la masa cerebral y la generación del proceso de formación de una nueva facultad o capacidad inexistente en la naturaleza: la realidad mental, lo cual tuvo la oportunidad temporal gracias al hecho planetario singular de que la Tierra es un planeta protegido por la fuerza de gravedad de Júpiter de los desastres provocados por las frecuentes colisiones de los asteroides, de no serlo así otra, totalmente diferente sería la prehistoria y no estaríamos aquí para presenciar ninguna historia.
Un día empezó a sentir conciencia de si mismo. Milagro y oportunidad singular que conllevaría un desafío cósmico inicial al mismo tiempo, que luego se iría nutriendo con la comunicación, la evolución cultural y los descubrimientos científicos y aplicaciones tecnológicas Fue un despertar en lo peor, en un medio entre brumas, un insólito lugar, rodeado de nada y de todo, de tierras, montañas, mares, cielos incomprensibles, profundos e infinitos, con días de desafío y noches oscuras, con tormentas y estrellas en el cielo; en su cuerpo animal de instintos y placeres su mente le perseguia, le guiaba, le perdía, le confundía, le exigía nuevas necesidades, nuevas satisfacciones.
Era el mundo de los sobrevivientes del terror permanente, del invierno glacial global, de misterios, necesidades mayores, amenazas, descubrimientos, temores, esperanzas, vida y muerte. Un verdadero infierno o quizá fue el mismo infierno al que se vió obligado atravesarlo, soportarlo, enfrentarlo para lograr su propia redención y salvación y que significó la gran oportunidad para un proceso de liberación tanto como su mente se iba aclarando y afinando.
Nuestra esperanza sería entonces creer que el “infierno” ya pasó, que es asunto del pasado y que fue la más dura prueba conocida jamás sometida al ser humano de la que luego de una eterna lucha material, animal y cósmica salió victorioso, logró el tesoro indispensable para su salvación eterna dentro de la relatividad universal. Los hechos descubiertos confirman cada vez más esta lógica que podría ser la verdad de las verdades, por lo cual no cabría la menor duda de que aquellos seres humanos, que fueron nuestros ancestros y nos dejaron en este mundo, deberían quedar consagrados como la estirpe de los verdaderos salvadores de la humanidad, que al haber conquistado y habernos legado la vida trascendental o mental deberían ocupar los monumentos de las plazas de nuestras ciudades y los altares de los templos de todas la creencias y sectas para nuestro sano orgullo y ejemplo, Como se lo hace con la libertad, se debe crear el civismo de la solidaridad empezando por venerar a nuestro ancestros que nos dejaron de herencia la mente y la obligación de hacernos dignos acrecentándola.
Esta concepción de afrontar el infierno como pasado y el castigo y la salvación como pruebas superadas es diferente y constituye la antitesis de las creencias o concepciones tradicionales en su forma, aunque no necesariamente contradictorio en su fondo con la mayoría de las metáforas y anécdotas ilustrativas de los dogmas religiosos -a excepción de las divagaciones y transtornos que encierra la idea de divinidad que más que grandiosidad se asemeja a una claudicación de la realidad mental ante la percepción del todo y la nada.- porque nada nos asegura que no podríamos retornar a ese infierno, como de hecho hemos estado tantas veces a punto de que eso suceda. Además siempre es válido meditar sobre el mensaje originario de los profetas, aquellos hombres intuitivos, iluminados, que realizaron grandes descubrimientos de la realidad humana e inspiraron importantes actitudes de servicio que se han manifestado en la inmensa obra social y humde las órdenes religiosas, las cuales, en su aspecto humildad, nos estarían vislumbrando un mensaje fundamental para el futuro, el cual incluso podría ser un secreto para ellas mismas o quizá es que aún no lo pueden revelar, como lo verificaremos más adelante en estas entregas o en la www.mov-sol.com.
Así como nos preocupamos de rendir culto a la presencia utilitaria de lo material y su medio que es el dinero; o de preservar nuestra realidad biológica y cuidamos nuestros músculos y su apoyo que es la salud; es necesario ejercitar nuestra realidad mental afinando nuestros pensamientos y su apoyo que está en la cultura. El secreto de la felicidad sería ¡Cultura, salud y dinero! Y...el amor...el tiempo, es un asunto de salud.
Todos estos hechos del pasado y del presente nos confirman la gran verdad de que si queremos asegurar el futuro debemos tener en cuenta la premisa de repensar, siempre repensar para evitar convertirnos en víctimas o siervos permanentes de los errores que cometemos en contra de nosotros mismos y de la sociedad civil favoreciendo tantas veces la impunidad como lo es confiar de antemano y sin garantías en los desaciertos anunciados del Estado y sus gobiernos. Sólo dando prioridad a nuestra mente, encontrando el equilibrio entre ideales e intereses, y mentalizando lo mejor de lo material y de lo biológico encontraremos nuestra propia alma y la de las cosas y la de la vida y dejaremos de continuar arando en el mar.
Raulmanla
(Para un fácil comprensión del presente artículo se recomienda anticiparse con la lectura de la entrega anterior Trampas de Trampas (8) o el ensayo sobre las realidades humanas en www.mov-sol.com)
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