01/11: Los candidatos tienen su cerco privado

Pero ese equipo también tiene dos subdivisiones: el grupo político y el de trabajo. El primero lo integran quienes asumen las decisiones políticas, que muestran afinidad ideológica y asumen la construcción del plan de gobierno.
Ahí se ubican Fander Falconí, Alberto Acosta, Gustavo Larrea, Manuela Gallegos, Carlos Vallejo, Lenin Moreno, Ricardo Patiño y Eduardo Paredes, entre los principales. En el otro, que es más operativo y que maneja los temas de prensa, publicidad y relaciones públicas están María Sol Corral, Juan Carlos Toledo y Vinicio Alvarado. Los dos últimos se consideran parte del grupo de amigos que, a pesar de tener vinculaciones profesionales pasadas con el PSC, el PRE y sectores empresariales contrarios a Correa, ahora prestan “sus servicios” a la lista 35.
Esta estructura que asume las decisiones “por consenso y no con imposiciones”, es la que sostiene la estructura y la campaña. Además, pudiera ser parte también de un eventual gobierno de Correa.
En el círculo íntimo de Álvaro Noboa no hay un amplio equipo de asesores, ni especialistas trabajando en las estrategias empresariales y políticas.
Quienes conocen de cerca al empresario, aseguran que es desconfiado. Por eso afirman que su grupo de confianza se reduce a cuatro personas. Ellos son su compañero de fórmula, Vicente Taiano; su consultor político, Luis Eladio Proaño; Augusto Bernal, quien dirige las encuestas electorales que maneja Noboa, y Sylka Sánchez, diputada electa.
También hay dos funcionarios que si bien no son parte de ese grupo íntimo, resultan piezas claves en la campaña.
Ellos son Gloria Gallardo, directora del Departamento de Prensa y legisladora electa, quien es el puente con los medios de comunicación; y Mariano Santos, coordinador de la Fundación Cruzada Nueva Humanidad, el nexo entre Noboa y los “necesitados”, hacia quienes el candidato dirige su discurso electoral.
Algunos ex prianistas, que tuvieron una relación cercana con Noboa y que prefieren la reserva, dicen que el trato con él es difícil, que la mayor parte del tiempo da órdenes y rara vez pregunta otras opiniones.
Pero también dicen que es “una persona que sabe premiar a los que trabajan bien”.
Ese es el caso de Vicente Taiano y Sylka Sánchez, que pasaron del departamento legal de las empresas de Noboa, al grupo de confianza y que figuran como altos ejecutivos de su grupo. Fueron sus hombres de confianza en el Congreso.
Tomado de: El Comercio






















