Galo Vaca Acevedo:
Hoy fue asesinada la “tigresa de los terroristas”
Benazir Bhutto. Mujer valiente, limpia de contaminación extremista e influencias que no eran de su talla culta, pero más que todo inteligente. La presidente Cristina Fernández de Argentina, Michelle Bachelet de Chile, Hillary Clinton candidata a la presidencia de Estados Unidos, justamente son el resultado de nuestros tiempos en que los hombres ya no podemos gobernar si no es con insultos, jefes militares procaces, burdos, especialistas en peleas y malas palabras, gritones, rebeldes, débiles para el diálogo, expertos en ilicitos, en enganches, en pedir ayuda a narco-guerrilleros y asesinos a sueldo.

En Pakistán, los paramilitares, los de la clase burocrática, los miserables y la ralea del pueblo, que son la mayoría parecida a nuestras naciones tercermundistas, son débiles para dejarse convencer por los que están en el poder o por aquéllos que hablan y juran que todo lo que harán en bien del país lo realizarán por el cariño leal a su patria y a su gente, sabiendo que todas esas promesas son falsas.
Cuando conocí a la “mártir Benazir Bhutto” que pasaba por la Plaza Picadilly en Londres en un coche blindado para asistir al desfile anual de la reina Isabel, me impresionó su sonrisa franca y su mirada lineal que cautivaba a los presentes durante el otoño del 2005.

El presidente actual de Pakistán, Pervez Masharraf se ha quedado solo en el camino, ha dinamitado la piedra que pudo haberle costado un desenlace fatal en su carrera por estar rodeado de grupos de asesores -criminalmente identificados- que pudieron haber tramado la muerte de la señorita Bhutto que quería acabar con el desastre pakistaní : empezando con la pobreza, el descalabro social, económico y demás desórdenes de estos pueblos enemigos de la paz. Ella sabía que tenía que exterminar a los traficantes del opio, a la guerrilla y al crimen organizado; quería acabar con los perros políticos. Benazir quería adecentar Pakistán. Muchos de ellos están escondidos entre Al Qaedas, rufianes y paramilitares que desean que su patria agonice y se desangre para continuar ellos, viviendo de las rentas de los más humildes hundidos en la miseria, entre la mugre y el harapo de siglos fanatizados por religiones confusas.

Hoy Pakistan incia su resquebrajamiento y los culpables serán los mismos patriarcas que gritaban democracia y socialismo, antes, pero que hoy queman llantas por calles y caminos, rompen vidrios e incendian idificios que sus padres, hermanos y quizás ellos mismos construyeron para el bien de su comunidad y de su país hoy en ruinas. Pero no, estas razas CONFLICTIVAS no cesarán jamás porque su casta heredada de los desastres estará siempre avivada por crímenes y desangres que es lo único que activa el espíritu de estos hijos de desiertos en eterno incendio que adoran el magnicidio, la pólvora y los cadáveres esparcidos por las lúgubres calles cubiertas de polvo y pedazos de carne sanguinolenta. Por ello, nuestros países del Nuevo Mundo deberán dormir con el un ojo cerrado y el otro abierto para lo que pueda ocurrir o puedan tramar nuestros ilustres gobernantes de las tres américas todavía inexpertas, que ya casi están fanatizadas por la falta de cultura y dolores no experimentados, y más bien expertos en aprender el oficio de ociosos traficantes escondidos en las selvas.


Escribe: Dr. Galo Vaca Acevedo